Detrás de la cámara
Desde 2009
El año en el que mis padres me regalaron un móvil plegable con cámara. ¡QUÉ FANTASÍA! Adoraba eso de hacer(me) fotos con el móvil y cada día publicar algo en Fotolog, el Instagram de la época.
La fotografía era mi medio de comunicación. Donde a través de canciones o frases de películas, mis imágenes pretendían transmitir los sentimientos de una Claudia adolescente.
2012
Me paso los findes con mis amigas haciendo sesiones de fotos.
Escojo mi camino como fotógrafa cursando un FP superior de Imagen donde para mi sorpresa, la fotografía se enseñó desde su esencia en analógico.
Estos años me reafirmo en que mi pasión reside en contar bonitas historias donde las personas y el amor sean los protagonistas.
2015
Unos amigos de mi hermana se casan y me piden ser su fotógrafa. Mil gracias por la oportunidad.
Sin más experiencia previa, me empiezo a promocionar como fotógrafa de bodas y siendo sincera siempre de mi corta trayectoria, parejitas encantadoras empiezan confían en mí para capturar su gran día.
2019
Me embarco al 100% en cuerpo y alma a la fotografía.
Dejo el trabajo a tiempo parcial que compaginaba desde hace unos años para ocupar todos mis esfuerzos a mi pasión y profesión de retratar los momentos más felices de las personas.
2023
Mi pequeño negocio sobrevive a dos años de restricciones en los eventos y los bodorrios vuelven a ser lo que eran.
Decido volver a adoptar a un perro y Lily aparece en nuestra vidas. Tras varios meses de vagar por los campos, es rescatada y nos enamoramos mutuamente en el refugio.
Hasta 2025
En la actualidad, la experiencia me ha enseñado a definir mi estilo, a saber buscar la luz más favorecedora en cada momento, a trabajar bajo presión y a disfrutar cada día de boda como lo disfrutan vuestros invitados.
Me llevo de estos años el cariño de todas esas parejas que me han escogido para una tarea con tanta responsabilidad.
Dejando a un lado la parte profesional, soy una chica bastante tranquila, curiosa y creativa.
Me he aficionado a hacer pequeños bordados, me gusta leer novelas de misterio, hacer arreglos flores, pasear por la playa con Lily y viajar.
Tengo la suerte de poder trabajar desde casa y emplear la planta baja como lugar para reunirnos.
Así podemos conocernos mejor, hablar del reportaje, ojear los álbumes de muestra y tener todas las reuniones necesarias para vuestra tranquilidad.
Me encuentro en Palma, zona Amanecer, con buena conexión con la autopista y fácil aparcamiento. ¡Os espero!